Entre Copas II

Vilma Rúpolo (bailarina, coreógrafa)

 

 “..La danza comienza en el alma y vuela"


 

- ¿Cual es la edad para empezar a danzar? ¿Cómo fue tu caso?

 

- Para danzar nunca es demasiado tarde ni demasiado temprano. Es como la risa. mientras más se ríe o más se danza, mejor!. Para la Danza Clásica se considera lo ideal comenzar a los nueve años. En mi caso fue más tarde con la suerte de tener unas maestras con “alma y vida”,  María Teresa Carrizo e Isolde Klietman, que me generaron el compromiso de bailar y hacer arte con esa intensidad.

 

- ¿Cómo se halla, en Mendoza, la inserción de la danza dentro del conjunto de propuestas artísticas?

 

- En Mendoza hay bailarines y maestros que mantienen encendida la llama de la danza clásica, folclórica y contemporánea así como de otras  especialidades valiosas, o de etnias. Pero no es suficiente ni proporcional al desarrollo de nuestra provincia. Actualmente estoy trabajando junto a Marisa  Manyegüi y Guillermo Calvet en el proyecto de una carrera de Danza, profesorado y licenciatura, con estructura académica y títulos habilitantes en la Universidad Nacional de Cuyo. La música, el teatro y la plástica ya están instalados; tenemos que dar el mismo paso con la danza.

 

- En el reciente Festival de “nuevas tendencias”, que vimos en Mendoza, se notó la importancia que tiene ahora lo conceptual, eso que subyace junto a lo técnico y lo rítmico...

 

- Sí, en las creaciones actuales es muy importante la "búsqueda del sentido". Lo teatral se cruza y enriquece a la danza.

 

- ¿Pero el público está preparado para una exigencia así, que excede los marcos de la música, lo coreográfico, el movimiento danzante, la destreza de quienes bailan?

 

- Para el público es una experiencia maravillosa descubrir el universo de imágenes con significado que ofrecen las obras contemporáneas, despiertan su imaginación, detrás de la belleza de forma de la danza, se descubre el  concepto que los artistas quieren trasmitir.

 

- ¿Cuando comienzas con la Compañía El Árbol Danza Teatro?

 

- A principios de los '90.  Ya habíamos creado “Madres”, con materiales del expresionismo alemán, heredados de Isolde. Gracias a esa obra viajamos a Alemania,  con una beca.  Al regreso, con un grupo de bailarines del Ballet de la  Universidad comenzamos a experimentar en la danza contemporánea y la coreografía. Luego me gusto dirigir obras más complejas como “Cambalache”, que provenía de la danza con una dosis teatral, comenzamos a viajar, obtuvimos premios en Buenos  Aires, en Brasil, y como veníamos de Mendoza, donde el personaje destacado es el Árbol, así se llamó la Compañía. Siempre estuvo compuesta, no por alumnos, sino por artistas muy talentosos, de gran personalidad.

 

-Y muy integrados...

 

- Sí, los intérpretes se suman a la experiencia creativa, son bailarines y a la vez actores, que toman cada obra como un desafío nuevo. Opera Material” representó a la Provincia de Mendoza en la primera Fiesta Nacional de Danza Teatro realizada en el Teatro Margarita Xirgú de la ciudad de Buenos Aires.Carmina Burana” fue una puesta en escena inolvidable con coros, orquesta y el ballet de la UNC. Cármine”, “Agua” y “Aria” son nuestras últimas obras, pero el trabajo viene de lejos.

 

- Viajando mucho, también...

 

- Si, constantemente. Hemos presentado nuestras  las obras en festivales y en teatros de  once provincias de Argentina, y también en Porto Alegre, Santiago de Chile y  Barcelona. La compañía es creadora y organizadora desde el año 1996, y desde 1998 junto a Co.Co.A Mendoza, de los “Festivales de Danza de las Nuevas Tendencias” que se realizan en la ciudad de Mendoza, con grupos locales, nacionales e internacionales. Así generamos un espacio concreto en el interior del país para el desarrollo de la danza y el teatro de creación.

 

- Han participado en el Festival Danza de Nuevas Tendencias con una obra muy audaz, compleja, mezclando a Bach o Vivaldi con música electrónica. ¿Qué repercusión tuvo ese trabajo?

 

- Eso fue “Aria”, la última obra de la compañía. Ya veníamos de participar en el 7º Festival Proarte, en La Rioja, y también en la Fiesta Provincial del Teatro 2008, donde obtuvo varios premios,  mejor vestuario, mejor iluminación y mejor obra. Participamos además, por invitación, en  el ciclo “CoCoA 10 años” (Buenos aires) con el fragmento “La flor y el sillón”.

 

-Pareciera que la preparación de puestas de ese tipo son muy exigentes...No es frecuente ver al grupo en la  cartelera de Mendoza. ¿Es auto-imposición o influyen factores externos?

 

- Nos gusta este tipo de trabajos innovadores, que ofrecen al público una producción importante. Pero no son espectáculos comerciales y el público va creciendo en la medida que los descubre, aunque este año hemos realizado varias funciones en el Teatro Independencia y viajamos mucho a pesar de que un viaje implica un nivel de organización y producción  que no deja un rédito económico.

 

- La economía no suele llevarse bien con el arte.

 

- Son contradicciones del subdesarrollo creo...

 

- Has sido militante política cuando ello era puro sacrificio, idealismo, y cuando implicaba, como en tu caso, un altísimo riesgo. Te vimos en un documental de Rodrigo Sepúlveda, sobre la represión en Mendoza. ¿Cómo recuerdas aquella época?

 

- Fue la época de los jóvenes de los '70, he intentado reflejarlo en alguna de mis obras. Lo viví con gran pasión y si bien la injusta privación de la libertad y la pérdida de mis compañeros de Facultad de Periodismo es un gran dolor, recuerdo la vitalidad, el entusiasmo, el debate, el tomar postura.

 

- Lo sentís como un error, o como algo que te acuerda la tranquilidad moral de haber hecho lo que creíste, honestamente, que se debía hacer...

 

- Siento la tranquilidad de haber creído en un mundo mejor y la alegría de seguirlo creyendo…

 

- No es fácil vincular la política con la danza.  Aunque sucede. Está el caso, por ejemplo, de Isadora Duncan. Pudiste haber recibido alguna influencia de ella. O alguna otra...

 

- Sí. Lo que hacemos siempre está influído por la historia e influye en la historia. Pero mi compromiso, más que con la “política”, es con la danza y con la vida.

 

- Se nos ocurre que un cuerpo en danza es la mayor expresión posible de libertad y júbilo. ¿No debería ser una  acción mucho más inducida, más aceptada, una necesidad muy fuerte de cada uno de nosotros?

 

- Creo que esa libertad tiene que ver con la felicidad, es natural, hasta haciendo gimnasia o actividad física nuestro cuerpo se libera. Es importante el proyecto de incorporar la danza en la currícula de la enseñanza.

 

-¿En qué parte del cuerpo comienza la danza?

 

-La danza comienza en el alma...en la respiración...y el movimiento que se inicia en

 cualquier parte del cuerpo y vuela.

 

-¿Y dónde termina?

 

- No termina, va más allá de la punta de los dedos, continúa en los alumnos, la coreografía, en otros a quienes ves bailar.  Amo la  danza. Esperamos que no termine, que se comunique a otro, que se transforme.

 

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